En màs de una oportunidad frecuentè la zona roja de La Plata, por diagonal 73. Siempre la recorrì por curiosidad, para ver la «mercaderia» pero no me animaba a concretar nada. Una noche, cenè con mis compañeros del secundario y como era mitad de semana todos nos fuimos temprano, como no tenìa sueño y habiamos tomado unas copas, salì a recorrer la bendita zona!
Recorrì dos o tres veces toda la zona pero no habìa muchas chicas, ya me estaba cansando, pero en una esquina habìa dos y una me saludò, le hice señas de ahora vuelvo y di la vuelta de manzana, cuando lleguè frenè a unos metros y se acercò al auto, me pregunto que buscaba y le dije a vos!
Sonriò timidamente y le abrì la puerta, subiò, le preguntè donde podiamos ir y me guiò hasta una calle oscura, con muchos àrboles, estacionè y me preguntò si me gusta que me la chupen, ante mi afirmaciòn, me dijo la tarifa, saquè la plata, le paguè y me bajò el cierre, sacò mi pija y empezò a masturbarme, 10 segundos despuès ya tenia la pija durisima, me desabrochò el boton y me pidiò que me baje los pantalones. Me bajè hasta los tobillos y se metiò toda mi pija en la boca, la chupa realmente bien, me recostè en el asiento y disfrute a pleno de su mamada.
En un momento me quiso decir algo que no entendì y se empezò a acercar màs a mi hasta que en un momento quedò pegada a mi pierna y se empezò a refregar, en ese momento sacò una teta y me la diò para que la chupe, a lo que accedì de inmediato, saquè una mano y empecè a sobar la cola, su respiraciòn se hizo mas fuerte, cuando le recorrì la rayitaa con mi dedo y le toquè el agujerito del culo, dejò escapar un gemido. Luego de unos minutos se sacò mi pija de la boca y me dijo que estaba muy caliente y sacando su tanga por debajo de la pollerita asomò su pequeña pijita, calculo unos 11 o 12 cm. Primero dudè, pero luego la tomè con mi man y la pajeè hasta que me sacò la mano y me dijo que estaba por acabar porque yo la calentaba mucho, le dije que lo haga que no habìa drama, me encanta ver cuando sale leche!
Me dijo que no queria acabar asì y acto seguido me tomò de la nuca y llevò mi cabeza a su entrepierna, no me disgustò, es màs me encantò porque con ese tamaño me la podia comer toda, hasta me dejaba penetrar en ese momento pero no fue ese el dìa ya que al chuparlo un ratito comenzò a gemir y a decirme tragala mi amor!! Asììiiiiiiii!! como me calentas! te voy a dar toda la lechita! tomà, chupà si, comela!
Y sin màs descargò un fortisimo chorro de esperma dentro de mi boca que me llegò hasta el fondo de la garganta, me rebalsò la capacida de mi boquita y se me chorreo por la comisura de los labios, quedè encantado, cuando repuso su repiraciòn me dijo que le encantò, tomò mi pija, la masturbò un poco y la volviò a chupar hasta que, recordando su eyaculaciòn, le llenè la boca de leche entre gemidos y alabanzas a su boca.
La llevè al lugar donde la levantè, le dije que volveria por màs, y asì lo hice pero lo voy a contar en otro relato.
Besitos Pablo

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