Hola, mi nombre es Damian, hace un par de años empecé a visitar traviesas de vez en cuando (sin abandonar las mujeres). Algunas no querían atenderme, parecía muy pendejo (ahora tengo 21 y parezco 16), a otras les encantaba. Hasta hace cosa de un año era solo activo, pero una se encaprichó «estas muy bueno, tengo que hacerte la colita, dale, te va a gustar, la tengo chica y no te va a doler». Yo soy un rubiecito no muy alto, con cara de nene, y como hace mucho hago atletismo (aficionado nomas, club de barrio, carreras de 100, 200 y 400 m), tengo un cuerpo estilizado y una colita espectacular, mujeres y traviesas la adoran, la franelean, la besan, la chupan, les encanta, pero nunca me habían penetrado mas que un dedito. Insistió, insistió, y entre besos negros y deditos consiguió convencerme. Casi no dolió, y me gustó, me cogió dos veces esa tarde. Volví a visitarla, y también hice algún otro vuelta y vuelta , pero solo pijas chicas. Mi cabeza, en cambio, empezó a fantasear con pijas grandes, me daba morbo pensar en una XXL enterrada en mi culo. Veía las fotos, leía las historias de los foros, y me imaginaba cogido por una de esas traviesas, la idea del dolor y el placer de una pija gorda y dura dilatándome el orto y haciéndome bien puto me dejaba recaliente. Hasta que un día junté calentura y coraje, elegí una pijuda que decían que era piola y degenerada, y combiné para ir a verla.
Una cosa es la fantasía y otra la realidad, así que cuando llegue al depto estaba bastante nervioso, pero bueno, hay que probar para saber. Me atendió muy amable, ¨hummm! Que delicia de putita me voy a comer¨ (ya le había dicho que quería ser pasivo), me pregunto «que te gusta, ya la probaste?» , y mientras me iba sacando la ropa le conté mi experiencia («No te preocupes, voy a ser delicada, bebé») y mi fantasía. «No quiero que seas delicada, quiero que me metas esa pija firme y a fondo», ella miraba y acariciaba mi cola «que delicia», sonreía, «hmmm toda ahí adentro, como la voy a gozar». Yo había ensayado el discurso, «Cogeme firme y a fondo, no importa lo que yo diga, no pares hasta que la tenga toda adentro, no pares de cogerme hasta que quieras acabar». A esa altura ya me estaba franeleando mal, soban dome el culo, pellizcándome los pezones, y yo recaliente «quiero que tu pija sea dueña de mi culo, que me hagas bien puto», ¨salvaje no, pero firme y a fondo¨. Ella se dio cuenta que estaba hablando de nervioso, me empujo para abajo «estás hablando mucho, arrodillate y chupá», y me hizo tragar esa tremenda pija ya casi al palo. Era una pija gruesa y y cabezona, y me lleno la boca, ¨así es mejor, calladito y comiendo pija, dejala bien dura, preparala para tu culo¨. Me tuvo un buen rato chupando, me hizo lamerle los huevos y el culo, la pija se ponía mas y mas grande y dura. ¨Como te gusta la pija, que bien que la chupas, ahora te voy a coger¨, y me puso boca abajo, con un almohadón levantandome el culo y las piernas bien abiertas.
Se puso atrás mio, me abrió los cachetes, ¨que lindo ojete, bebé, rosadito y bien cerrado¨, y empezó con un beso negro espectacular, me cogía con la lengua, y mi culo se habría para ella. Después de un rato empezó a pasarme gel, y me metió un dedo, yo estaba recaliente y solté un suspiro de placer, ella se rió ¨como te gusta, dale, pedime pija, me gusta cuando una putita suplica¨, y yo pedí por favor que me cogiera, y seguí pidiendo mientras ella jugaba con mi culo y me hacia desear. Se monto sobre mi culo, con los pies me trabó las rodillas, y sentí como apoyaba la pija en mi ojete, ¨las querés toda?¨, ¨si, por favor, toda adentro¨. Puerteo y empezó a forzar la entrada; costó, la cabeza era gruesa y mi culo cerradito, pero ella no tuvo piedad, empujo hasta que entró. Yo di un grito de dolor, pero era lo que quería sentir, el dolor de una pija bien gorda abriéndome el culo. Ella paro solo un segundo y siguió metiendola, la mezcla de dolor y placer y morbo era caliente, mi fantasía se hacia realidad, y estaba muy buena, mejor de lo que yo había imaginado. Sentía como la pija iba dilatandome el orto a medida que entraba, y gemía de placer y dolor, ¨dale putita, seguí gimiendo, como te gusta la pija, me gusta escucharte¨. La pija llego a lo que parecía el fondo de mi culo, ahí dolió mucho, y le pedí para parar, se rió, no me dio bola, y siguió metiendo. El dolor me hizo llorar, ¨te duele mucho, bebé?¨, ¨si, pará por favor¨, ¨no mi putito, ahora viene lo mejor, mas te duele, mas la gozo, te la vas a tener que comer toda¨. Siguió metiendo hasta que sentí las caderas de ella bien apoyadas sobre mi culo.
Dolía en serio, pero también me gustaba, y saber que tenia toda esa pija enterrada en mi culo me calentaba mucho, ¨así la querías, bebé, toda adentro, no? decime que te gusta, dale mi putita¨, ¨si, me gusta mucho, segui cogiendome por favor, por favor¨. Retrocedió un poquito y volvió a meter a fondo, una y otra vez, me hacia ver las estrellas, y yo gritaba, pero estaba bueno, ella agarro mi pija y me mordió la oreja, ¨que puto que sos, te estoy reventando el orto y vos tenes la pija al palo¨. Pasó a cogerme mas lento y largo, sacaba la pija casi hasta afuera y la volvía a enterrar a fondo, a esa altura era mucho placer, y el dolor me alimentaba el morbo de estar comiéndome una tremenda pija. Siguió cogiéndome, cambiando el ritmo, hasta que me la sacó, y me hizo cambiar de posición, ¨ponete de cuatro en el borde de la cama¨, me apretó la cabeza contra el colchón ¨así, cabeza abajo y culito empinado¨, y me la clavó a fondo de vuelta. Mis huevos estaban a punto de explotar, ella se dio cuenta y me pellizco la base de la pija, de una forma que corto la acabada, ¨todavía no, bebé, tenes que comer mucha pija hasta que te deje acabar¨. Me cogió y me cogió, lento y rápido, y a fondo, la sacaba del todo y volvía a meter, sentía como mi culo estaba bien abierto para recibir esa verga, y me gustaba mucho! Después darme por un buen rato saco la pija, se sacó el forro, me la enterró en la boca y empezó a acabar, mientras me agarraba la cabeza, ¨chupa y tragala¨. Yo estaba tirado en la cama y ella arrodillada al lado mio con la pija en mi boca, cuando terminó de acabar no la sacó, ¨dale putito, segui chupando, limpiamela bien¨. Me tuvo un minuto limpiándola con la boca, y después la sacó, se comió mi pija, me enterró dos dedos en el culo y acabé ríos de leche, ella se trago todo y me limpio con la boca, fue una de las mejores gozadas de mi vida!
Se recostó en la cabecera de la cama y me dijo que me acomodara al lado de ella, ¨ponete boca abajo, quiero ver esa colita deliciosa que acabo de comerme¨. Estaba medio sentada en la cama, así que mi cabeza estaba mas o menos a la altura de las caderas de ella, ¨acariciame la pija¨, y me apoye en el muslo de ella y empecé a acariciarla despacito. ¨Vos querías que te haga puto, mirate ahora¨, ¨Boca abajo, con el culo abierto y ofrecido, el orto roto, gusto a leche en la boca, y acariciando una pija¨, ¨más puto que eso no hay¨, y se rió. Nos pusimos a charlar, me pregunto que me gustaba de sexo, le conté, ¨quien diría, esa carita de ángel y tan degenerado¨, ¨ya cogiste con algún macho?¨, le dije que no, me gustaba una mina con pija, pero un tipo no me atraía para nada. ¨Ya te va a llegar, tenés mucho tiempo por delante y sos viciado en sexo, vas a probar todo y te va a gustar todo¨. Le pregunté que le gustaba a ella, y me dijo que todo, con hombres y traviesas, que mujeres cogía en alguna fiestita, o si pagaban muy bien, ¨las cojo y la paso bien, pero no me calientan en serio¨, ¨prefiero mil veces un putito como vos, o un buena pija en mi culo¨.
A esa altura la verga ya estaba reaccionando a mis caricias, ¨te voy a coger de nuevo, dos polvos por el precio de uno, empezá a chupar¨, ¨ahora te voy a desvirgar la garganta¨. La pija se estaba poniendo dura en mi boca, y ella apoyaba las manos en mi nuca y empujaba mi cabeza para abajo, la pija me entraba a fondo, me atragantaba, parecía que iba a vomitar, me babeaba. Ahí ella soltaba, me dejaba respirar y recuperarme, y volvía a enterrarla en mi garganta, ¨ya te vas a acostumbrar, bebé, te la voy a hacer tragar toda¨. Estuvimos un rato así, y me hizo cambiar de posición, me acostó boca arriba con la cabeza colgando para afuera de la cama. Ahí la pija entraba bien a fondo en mi garganta, ella la dejaba un segundo y salia, ¨no va a ser esta vez, pero vas a ver que te voy a coger la garganta como te cojo el culo, y te va a gustar¨. Cuando consiguió enterrar varias veces la pija hasta los huevos y dejarla así algunos segundos decidió cambiar, ¨tu culito ya está pidiendo pija de nuevo (era verdad), ponete patitas al aire, quiero verte la carita cuando te va entrando la pija¨.
Me acostó boca arriba, con un almohadón para levantar el culo, encapuchó, paso un poquito de gel, y adentro de una! Solté un gemido largo, de placer y dolor «que linda cara de putita tenes, como te gusta la pija», me daba duro y parejo, sacaba casi todo y la enterraba a fondo de vuelta, mientras yo gemía y pedía mas. «Como me gusta ver esa carita de nenito puto, seguí pidiendo pija, dale, decime que sos puto», entre la pija y las guarradas yo estaba recaliente, «si, soy puto y quiero pija, soy tu puto para lo que quieras». Esa tremenda barra de carne me estaba dilatando el orto forzándolo a abrirse y recibirla hasta el fondo, la sensación de una verga gorda y dura violentando mi culo era todavía mejor que en mi fantasía, nunca pensé que la combinación de dolor y placer me iba a gustar tanto!. Siguió dándome pija y pija por un buen rato, me pellizcaba los pezones con fuerza «como se te ponen duritos, pareces una mina», hasta que la sacó y me agarro la cabeza «ahora te voy a coger la garganta de nuevo», y me la enterró hasta que mi cara quedo pegada a su barriga. Me tuvo metiendo y sacado así varias veces, y después volvió a ponerme con la cabeza colgando para afuera, me hizo lamer pija, culo y huevos, y me cogió la boca y la garganta, metiendo y sacando, metiendo y sacando, como hacía con mi culo. La pija parecía de piedra, la enterró bien a fondo y la mantuvo hasta que casi vomité.
La sacó y mandó «ponete contra la pared y saca la colita, te voy a coger de parado, como los cogen a los putos en la calle», me sobo el culo un poco, «que linda colita que tenés, naciste para ser putito y que te cojan, mira como estas al palo y queriendo pija», encapucho y adentro de nuevo. Todavía dolía cuando la metía, pero mi culo la recibía gustoso, se abría todo para esa pija hermosa! Me agarró las caderas y empezó el mete y saca, fuerte y a fondo y sin asco, ella era mas alta y mas grande que yo, y cuando me ensartaba a fondo parecía que estaba en el aire, empalado en esa tremenda verga. Cuando quiso gozar me tiró en la cama boca arriba, sacó el forro y se empezó a pajear, «dale, pajeate vos también». Acabó un montón en mi pecho y en mi cara, y yo también solté un lechazo que se mezclo con el de ella. Pasó la pija por la leche y me la dio a chupar, «como te gusta la leche, chupa que hay mucha, chupa putita», dos o tres veces hizo lo mismo. Después me limpio con una toalla de papel, charlamos un rato, me duche, le pague, me recomendó caramelos con anestésico para aliviar la garganta, y cuando estaba en la puerta me sobo el culo «volvé pronto, quiero dejarte mas abierto y mas puto, si no tuviera clientes esperando te cogía toda la tarde, hmmm, esa cara de nenito puto y esa colita golosa…».
Un par de días después estaba de vuelta, y ella me había reservado bastante tiempo… Las mujeres siguen siendo la base de mi dieta sexual, nada me gusta tanto como romperle el culo a una pendeja, pero pegadito en segundo lugar viene que una traviesa me rompa el culo a mi. No lo hago muy seguido, me gusta dejar pasar un tiempo entre una pijuda y otra, así mi culo se cierra un poco y la siento bien como me va dilatando. Sigo visitando a mi primera XXL, pero de a poco voy conociendo a todas las pijudas de Buenos Aires, a cada tanto visito una nueva, algunas son mas delicadas, otras salvajes, algunas medio mecánicas, otras mas chotoshop que pija, yo voy probando y si me gustan las sumo a la lista para cuando el culito me pica mucho.

Argentina
Brasil
Chile
Colombia
Ecuador
España
Mexico
Panama
Paraguay
Peru
Uruguay
USA