¿Desde cuando me gusta usar prendas intimas femeninas?
Tenía uso de razón por eso lo recuerdo, familia numerosa, pobre, un padre obrero de fábrica, una madre ama de casa; normal para aquellas épocas.
Necesidades sobraban, pero no faltaba el pan en la mesa ni la educación, asistir al colegio, andar siempre limpios y bien alimentados; lo que sí escaseaba era la ropa.
Eramos 3 hermanos, el mayor varon, luego una nena y yo, ¿varón?fisicamente sí pero eso es historia de tiempos futuros para aquel entonces. Como dige la ropa escaseaba asi que se iba pasando de uno a otro, yo el menor ligaba de los dos mayores, especialmente la ropa interior. Recuerdo que la poca ropa interior de varón que había era para mi hermano, total yo era el más chico y solo tenía algún calzoncillo para ir al cole o salir de paseo, pero generalmente tenía que usar bombachitas de mi hermana, ella para las fechas claves como cumpleaños recibía de regalo muchas bombachitas y medias, por lo tanto mi madre separaba y esas prendas eran compartidas conmigo.
Lejos de sentirme mal por ello, yo disfrutaba, lucía con cariño las bombachitas, me encantaba cuando recibia una nueva y recuerdo que la que más me gustaba era una color rojo. Esperaba por las noches que mis hermanos se durmieran para desfilar en bombachita, sacaba a luz mi costado femenino y paseaba mi colita gordita y paradita cubierta por las bellas bombachitas, me probaba una y otra incluso las de mi hermana para ver cual me quedaba mejor.
Cuando adolescente, creció mi placer por calzarme bombachitas y tomaba las de mi hermana, por esos tiempos mas sexys, e incluso llegue tener mis propias vedetinas recuperadas de la bolsa de ropa en deshuso de mi hermana y también robada del tendedero a unas hermosas vecinas adolescentes, y en la intimidad lucía esas prendas con orgullo, ya mi cola estaba más sexy, siempre pronunciada y paradita, resaltada por las mini bombachitas.
A los diesiocho años tuve mi primer contacto gay sin penetración, pero eso es otra historia, lo importante es que ese día llevaba puesta una cola less, aunque sin proponermelo se dió la situación, lo más importante para mí fue que aquel chico me viera luciendo la prenda y le encantara y me tratara con mucho cuidado y delicadeza.
A partir de allí fueron más frecuentes mis salidas llevando ropa interior femenina y también la necesidad y animarme a mostrar mis atributos, en especial mi cola, pero también, mi cuerpito flaco y lampiño. Cierta vez de viaje en Buenos Aires, me compré un baby dool con una tanga diminuta, me vestí en la habitación del hotel donde me hospedaba y me anime, ya de madrugada, a salir al pasillo y pasearme de un extremo a otro asi vestido, en un momento aparecieron dos señores mayores y con total desparpajo lucí, desfilé para ellos enloqueciendolos con mi colita paradita, mi cuerpo sin bellos, recuerdo que permití que me acariciaran la cola, piernas y mis pequeñas tetas,pero no tuve más contacto. Así nació mi necesidad de sentirme puta ante los hombres deseosos de mi cuerpo, calientes con mi provocación, admirado por vestir de mujercita.
Ah, que bueno!!que feliz me hace ser deseada, pero mucho más feliz es saber que puedo lucir prendas íntimas femeninas y que logro ratonear a hermosos hombres; creo que así nos sentimos, bellas, putas, deseadas y todo gracias a haber encontrado el modo de lucir esas prendas, saber la mejor forma de hacer que luzcan en nuestros cuerpos.
Luego vino adorar los vestidos, minifaldas, pantalones ajustados que permiten ver la marca de la tanguita debajo del mismo y resalta la cola paradita que aún tengo. Tanguita hilo dental perdida entre las nalgas deseosas,bajo un pantalón blanco traslucido, remera ajustada, humm, que placer!!
Me miro al espejo hoy, que mi cuerpo denuncia el paso del tiempo, pero con orgullo cuento que sigo luciendo con una tanguita, de las muchas que hoy tengo, esa colita parada, mi cuerpo lampiño y esas prendas que lucen como cuando de niño mi hermana me pasaba las suyas y yo desfilaba para mí y mi ego. Hoy llevo con placer ese costado femenino que todos los hombres tenemos pero solo algunos nos atrevemos a disfrutar y lo adorno con ropa femenina, puedo lucir, sentir y desear ser la mujer más bella que otros hombres desean para comer mi cuerpo flaco lampiño, mi cola paradita y esa tanguita que me hace una puta feliz…Besos. Ivan.

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