me convertí en su traviesa

Hola amigos, la historia que les voy a contar me paso a comienzos de año, mi nombre es Cesar, soy un chico de 20 años que piensa que el destino se equivocó conmigo, y es que mi cuerpo fácilmente se confunde con una nena de televisión, mis piernas contorneadas y mu hermoso culo redondo y bien paradito, asi como mi pequeña cintura ha hecho que mas de una vez algún tipo me haya metido la mano en la calle, o sentir un buen pedazo de verga en el bus completamente lleno.

en el mes de febrero, mi familia salio de viaje, yo me quede solo en casa, aprovechando esta soledad, me vestía con la ropa de mi hermana y andaba por toda la casa me encantaba usar sus medias y encajes, sus pequeños hilos dentales y sus micro faldas, haciendo ver mis hermosas nalgas, estaba decidido a salir como una linda travestí. Así que un día me compre unos senos falsos, de esos que se usan como sostén, me depile todo el cuerpo dejando mi piel suave y sin bellos me pegue un delicioso baño con perfumes de flores, y me puse el vestido mas puton de mi hermanita, con unos tacos altos, hacia que mi cola se vea aun mas parada y firme, a eso de las dos de la madrugada, salí de casa rumbo a una conocida discoteca gay en el centro de miraflores, en Lima Perú.

Era mi sueño hecho realidad, me sentía divina en la disco, una reina, empece a bailar sola al compás de la música, el contornear de mis caderas hizo que un lindo chico, de unos 25 años, que estaba en la barra, se acercara a mi y se ponga a bailar pegado a mi espalda, yo aproveche para frotar mi cola en su verga, notando inmediatamente que se encontraba dura y bien erecta.

Al terminar la canción me invitó un trago y empezamos a charlar, todo el tiempo note que tenía otras intensiones, me acariciaba los hombros, se acercaba a mis oídos para decirme una y otra cosa, sintiendo su nariz entre mis oídos y mi cuello, me excitaba muchísimo esta situación, un par de horas después, sucedió lo inevitable, me preguntó si quería ir a un lugar mas intimo a seguir divirtiéndonos, al principio me negué, pero el me supo convencer, me tomo de la cintura y me apretó contra su bulto, dándome un delicioso beso con lengua, para luego besar mi cuello y meter su lengua en mi oído, estaba totalmente excitada, mi ano latía de placer, sentí desfallecer, le dije si vamos de inmediato.

Nos fuimos a su departamento, coincidentemente quedaba a dos calles de mi casa, a penas entramos, me cargo y me llevo a la cama, me tiro en ella y se acostó encima mio, parecía una fiera indomable, como un preso que no había visto a una chica en años, me beso con pasión y lujuria, babeaba locamente mi cuello, me saco la blusa y empezó a lamer mi cuerpo, luego se levanto, se bajo el pantalón y me dijo, chupamela rico mamacita, saco su verga, era enorme, carnosa y muy cabezona, de unos 22 cms. y media curvada hacia arriba, que deliciosa era, rápidamente me la metí en la boca, no era la primera vez que me metía una verga en mi boca, pero esta la chupe con avidez y con lujuria, chupaba su glande, lo lamia, me la metía la mitad de ella, luego trataba de metermela toda, la chupaba primero lentamente y luego rápido, con suavidad y luego con fuerza, la llenaba de saliva y luego la secaba toda con mi lengua, el estaba tan alocado con la manera de chupársela que empezó a hacerme en amor en la boca, como si mis labios fueran una vagina, me sujetaba de mi largo cabello metía con fuerza su verga en mi boca, chupa perrita chupa me decía, veía de lado un espejo y me excitaba ver como me follaba por la boca, cada vez mas y mas rápido, hasta sentir de repente un fuerte chorro que casi me atora, era su espesa leche que inundo mi boca, su semen caliente entro por mi garganta, me lleno la boca y hasta el rostro, estaba extasiada del gusto, pensé que había acabado todo pero no!, el seguía erecto, su verga estaba mas carnosa y sus venas querían reventar, su cabeza húmeda y grande estaba mas deliciosa aun, ni loca ni perezosa me di media vuelta y me puse en cuatro, le dije sonriendo, toda mi cola es tuya papi, haz lo que quieras con ella, el rápidamente metió su lengua en mi cola y la chupo como loco, sentía que toda su cara entraba entre mis nalgas, me mojo por completo el ano, luego se lleno de lubricante la verga, y me dijo, te la voy a meter con cuidado para no maltratar tu delicioso ano muñeca, me abrió totalmente las piernas y sentí su cabeza en la entrada de mi ano… hummm que delicia… metió despacito y con mucho cuidado su enorme cabeza de verga, ooohhh que delicia, mi colita puso una pequeña resistencia pero luego, senti como entro solo la cabecita, haciéndome gemir de placer… se me salieron las lagrimas del dolor, pero estaba hecha toda una loca, pidiéndole que me la metiera toda, poco a poco fue acercando su pelvis a mi cola, enterrando con sumo cuidado su verga dentro de mi, hasta que llego hasta el fondo, sentí sus testículos en mis nalgas, luego despacio empezó a retirarlo, lo saco todo y me dijo, te gusta, lo que le respondí, si papi, métemela toda de nuevo, y así lo hizo, la metió una vez mas hasta el fondo y la saco unos segundos después, ese mete y saca me volvía loca!!!, métemela mi amor, mi cachero, mi perro, hazme sentir tuya, tu perra, tu puta mi amor!!!, empezó a meter y a sacar con mas y mas fuerza, cada arremetida me enterraba su gruesa verga en mi ano que había cedido a su miembro, mientras me la metía y me la sacaba empezó a darme de nalgadas con sus firmes manos, dejándome el culito rojo, con las marcas de su mano, me apretaba fuerte la cintura y me llevaba hacia él, como queriendo meter hasta sus testículos, metía y sacaba su verga con locura de mi dilatado ano, se movía de todas las formas, de adelante hacia atras, luego ede izquierda a derecha, cada arremetida me causaba alaridos de placer, hasta que sentí su caliente semen inundar mi interior, chorros y chorros de placer, de leche espesa dentro de mi ser, como si quisiera preñarme, sus gemidos me alocaban, estaba loco de placer, y no paraba de follarme, no se le moría nunca era dura verga, siguió metiendo y sacando, pensé que nunca acabaría, que locura!!, seguia follándome como si nada, su semen espeso y caliente me chorreaba entre las piernas, yo aprovechaba de tomarlo con la mano y llevármelo a la boca, no estaba dispuesta de desperdiciar tan rica leche, luego me cambio de pose, me sentó en una mesa, puso mi cola en el borde de ella, me separo las piernas y colocó su verga en la entrada de mi anito, de un empujón me la metió toda, me empezó a follar con dureza y muy rápido, mientras me besaba con locura y chupaba mi oreja y besaba mi cuello, yo aproveche para tocar mi verguita, que era pequeña y delgada en comparación de la suya, el me decía, si perrita, tu también vente, y metía duramente su verga en mi colita reventada, me dio duro y parejo hasta que me dijo que se venia, una vez mas sentí su leche caliente dentro mio, lo que hizo que yo también me corriera, me lleno de leche una vez mas la cola, luego la saco y me miro toda cansada, tomo mi leche que había caído en mi estomago y me la hizo tomar, fue delicioso…

Me quede a dormir un rato, luego me levante y le pedí prestado ropa de hombre, ya que era de mañana y no podía salir vestida de mujer y llegar a mi casa, me presto unos jeans, una camisa y zapatillas, le prometí devolvérselo, y así lo hice, una semana después estaba en su casa lista para recibir su deliciosa verga en mi cola… desde ese día me convertí en su putita, o como el dice, en su traviesa